viernes, 17 de mayo de 2013

Análisis desde otra perspectiva


5. ANÁLISIS DESDE OTRA PERSPECTIVA

DESDE LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA:
 El estudio explora las diferencias de género y el papel del grupo en el acoso escolar, utilizando una metodología epidemiológica descriptiva. La muestra consiste en 5.983 participantes de10 a 16 años (169 centros). Se administra el cuestionario de violencia escolar.
 Los resultados constatan que:
1) la percepción de la incidencia del acoso es diferente según el rol (testigo, víctima o agresor), pero las diferencias en función del sexo varían poco, varones y mujeres observan similar incidencia; ambos observan más conductas de agresión física en los varones y más conductas agresivas verbales como hablar mal en las mujeres; y en ambos sexos a medida que aumenta la edad, las conductas agresivas físicas disminuyen mientras las verbales aumentan.
2) Las conductas de acoso se producen con mayor frecuencia cuando agresores y víctimas son del mismo sexo excepto en el acoso sexual;
3) la mayoría de las conductas de acoso son realizadas por varones contra un solo compañero varón
4) entre un 6,8 % y un 4,8 % de los escolares en los último 6 meses se ha metido “algunas veces” o “casi todos los días” con algún compañero;
5) según los testigos la observación de “bandas que se meten con un compañero” muchas veces es similar en Educación Primaria y Secundaria (10%)
Recientemente como habitual en sus informativos y reportajes los temas relacionados
con la violencia escolar entre iguales; ya no sólo anuncian los asesinatos acaecidos en las escuelas, principalmente en los Estados Unidos, sino que las agresiones entre iguales en nuestro entorno son foco de noticia, circunstancia que no ha ocurrido hasta ahora. Esto es un indicio inequívoco del aumento del interés y la concienciación social sobre los derechos humanos en general y el acoso escolar en particular. 
Afortunadamente  gracias a los alumnos y padres que han denunciado los casos de abusos y sus dramáticas consecuencias, así como a la intervención de las instituciones y el profesorado, ya no se considera “normal” ni se tolera que existan escolares que sean “el saco de los palos” ni son bien vistos “los matones”. En este contexto, los investigadores deben aportar datos y conocimiento con el fin de desarrollar recursos para la prevención y la intervención, así como para de-terminar la incidencia y la caracterización del fenómeno.

DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA:
Este análisis; se puede llegar a concluir, que el bullying no es uno de los tantos problemas de nuestro siglo XXI (ya que desde años atrás se ha manifestado). Si no que es un problema que repercute en lo individual y en el marco social; de ahí que sea necesario y urgente erradicarlo o disminuirlo en las escuelas. Si sabemos que los niños son el futuro del mundo, entonces no hagamos que convivan muy de cerca con este situación, ya que podrían no ser buenos ciudadanos.
Por ello, no hay que subestimar el problema. Ni tampoco limitar el problema al plano individual;  si no también mirar las consecuencias que nos traería en la perspectiva económica, política y social.
Busquemos que nuestros niños, puedan disfrutar de su infancia, sin que el bullying se presente; busquemos mejorar las cosas, porque un pequeño problema en los individuos, puede generarnos muchos problemas como sociedad.

Recuperemos la tranquilidad de nuestros niños, que de por sí la están perdiendo por el clima de inseguridad que vive nuestro país.

DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LAS REDES SOCIALES:
Aproximación al fenómeno del Bullying .Desde el primer estudio realizado por Olweus en Escandinavia en 1978 y de la mano de investigaciones, fundamentalmente europeas, pero también desarrolladas en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Japón, el estudio del maltrato entre escolares ha ido tomando una dimensión internacional que lo ha sacado de su invisibilidad, que no de su inexistencia.
Fue el propio Olweus quien definió el maltrato entre alumnos y alumnas cuando se produce en el contexto escolar como una “ conducta de persecución física o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios. La continuidad de estas relaciones provoca en las víctimas efectos claramente negativos: disminución de su autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que hace difícil su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes”. En el Informe Violencia entre compañeros en la escuela, realizado por Ángela Serrano e Isabel Iborra, para en Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia y publicado por el propio Centro en el año 2005, las autoras consideran la existencia de diferentes tipos o categorías de violencia escolar, concretamente maltrato físico, maltrato emocional, negligencia, abuso sexual, maltrato económico y vandalismo. Se refieren a acoso -en inglés bullying- cuando la violencia escolar, repetitiva y frecuente, tiene la intención de intimidar u hostigar a las víctimas.
En concreto, para que pueda hablarse de acoso han de cumplirse los siguientes criterios:
Que la víctima se sienta intimidada, que se sienta excluida, que perciba al agresor como más fuerte, que las agresiones vayan aumentando en intensidad, y que preferentemente tengan lugar en el ámbito privado.

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